PADRES SUPERPROTECTORES.

Muchas veces los padres actuamos sobreprotegiendo a nuestras hijas e hijos llegando a coartar su libertad por el miedo a lo que pueda sucederles. Esta es la historia que nos cuenta Esopo ( sigo VI a.C.), fabulista griego y autor de "la liebre y la tortuga", "la cigarra y las hormigas" o la "zorra y las uvas" que han  perdurado hasta nuestros tiempos


 El niño y el león pintado

Un anciano cobarde que tenía un hijo único, valeroso y apasionado

por la caza, lo vio en sueños muerto por un león. Temiendo que el
sueño se hiciese real y resultase verídico, preparó una vivienda muy
hermosa y elevada, donde protegió a su hijo. Pintó también la
vivienda por gusto con animales de todo tipo, entre ellos un león. El
hijo, cuanto más lo veía, más pena tenía. Y un día, situado cerca del
león, dijo: «¡Animal malísimo!, por ti y un sueño falso de mi padre fui
encerrado en una cárcel propia de mujeres, ¿qué voy a hacerte?». Y
tras decir eso, echó la mano a la pared para cegar al león. Se le metió
bajo la uña una espina, que le produjo un dolor agudo, y se le hinchó
hasta producirse una infección. Por eso le prendió una fiebre y al poco
murió. El león, aunque era una pintura, le causó la muerte, sin que
fuera útil para nada el ardid del padre.


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